Derechos humanos vejados en sitios no tan olvidados: coptos en Egipto
Hay no pocos derechos humanos ultrajados en lugares que en principio parecen insospechados. Recibo noticia por Robert Duncan, en su nuevo blog en Speronews, de la pertinacia del gobierno en Egipto al perseguir de forma extremadamente cruel y continuada, incluyendo detenciones y torturas al margen de toda ley, desde hace demasiado tiempo, a la comunidad de ciudadanos egipcios que, en vez de musulmanes, son coptos:
"Egypt's indigenous, pre-Arab Christian Copts numbering over 12 million and constituting between 15 to 20 percent of the Egyptian population continue to suffer human rights abuses and discrimination under Egyptian law.
In a May 18 letter to President Bush and full-page Washington Times advertisement, U.S. Copts Association president Michael Meunier commended the President for his commitment to democratic development in the Arabic-speaking world. Meunier requested that President Bush relay to Prime Minister Nazif the U.S.'s concern over the discrimination and persecution suffered by Egypt's indigenous Coptic minority.
Mr. Meunier's letter, which was signed by Coptic leaders around the world, outlined several human and civil rights abuses both tacitly and openly endorsed by the Egyptian government including police-sanctioned hate crimes such as the kidnapping and forced conversion of young Coptic women and the destruction of Christian villages and houses of worship. "Despite the censure of the U.S. State Department, United Nations, NGOs such as Amnesty International, and bipartisan members of Congress," said Meunier, "the Egyptian government led by President Hosni Mubarak remains impervious to legitimate Coptic grievances."
Como entrar en explicaciones y disquisiciones históricas y políticas no hace justicia a la situación de extrema agresión en Egipto a los coptos, una parte relevante de su población, pienso que como muestra (gráfica pero no del todo significativa de lo que es este apartheid) puede servir un botón: la estadística comparada que encuentro en The Official Site for the Persecuted Copts in Egypt. Una muestra entre tantos razonamientos que claman justicia y cumplimiento de los derechos humanos, pero que por el momento claman en vano:

El cuadro es significativo en su capacidad de poner en evidencia algunos aspectos del "apartheid" a que están sometidos los coptos en su mismo país, del que son los pobladores originales.
Sorprende que, siendo el 20% de la población, no haya ningún "chief editor" de ningún periódico o revista.
Sorprende que no haya ningún decano de ninguna Facultad universitaria.
Sorprende que no haya ningún general del ejército o de la policía.
Sorprende que no haya ningún gobernador provincial.
Sorprende que carezcan de libertad para construir sus iglesias.
Para alguna de estas sorprendentes situaciones estadísticas alguien podría aducir que quizá los coptos son iletrados, atrasados, vagos, o quién sabe que otras cosas. Pero no parece que sea precisamente el caso, porque, a pesar de todo, algo más que leer y escribir deben saber algunos coptos, dado que
soprende que sólo 2,25% miembros del Gobierno sean coptos: más o menos 1, si son 50 los ministros.
Sorprende que haya sólo 1,3% de parlamentarios coptos, siendo el 20% de la población.
Sorprende que haya sólo 0,4% de embajadores coptos. (Quizá sea un secretario de tercera en un consulado en Abisinia).
Sorprende, en fin, todo lo demás: sólo un 1% de jueces, sólo un 1% de estudiantes admitidos en centros de formación militar o policial.
Todo esto sorprende, sobre todo, porque los coptos forman una de las comunidades con mayor tradición cultural en el continente africano. Quizá lo que les pierde es que, siendo coptos, en principio son cristianos. Y tampoco valen aquí esas comparaciones paternalistas, típicas de algún que otro de intelectual burgués europeo, cuando dicen displicentemente que "al menos, a estos no les matan", o bromas por el estilo, todas de mal gusto. Si se habla de derechos humanos, se habla de los mismos derechos para todos los humanos. También, en este caso, para cada uno y para todos los coptos. Lo otro quizá consuele por un rato a algunos intelectuales de café, o algún que otro político egipcio, o algún miembro de las Naciones Unidas, siempre dispuestos a preocuparse por la humanidad en general, y tantas veces despreocupados ante el injusto trato que reciben no pocos seres humanos singulares concretos.
Las vejaciones y los atentados a las libertades y los derechos humanos de muchas personas ya no son necesariamente ni sanguinarias matanzas, ni cosas televisiva o fotográficamente evidentes. Hay que procurar saber y no olvidar algo casi evidente: que las nuevas sutilezas legales, psicológicas y pragmáticas, de los nuevos verdugos y vejadores ya no dejan siempre tantas huellas físicas en los cuerpos, aunque sus humillaciones maten o hieran de forma casi indeleble las mentes y las almas y desde luego las vidas y las libertades cívicas de quienes las sufren.
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Actualización (25 Mayo 2005): Para saber algo más puede leerse el libro de Edward Wakin, "A Lonely Minority: The Modern Story of Egypt's Copts", o las descriptivas "customer reviews" en Amazon.
Sin duda relacionado con el tema, puede leerse El Corán en Guantánamo... y la Biblia en Arabia, traducción del artículo de Ali al-Ahmed, director del Saudi Institute en Washington, publicado en "The Wall Street Journal" (20 mayo 2005):
"(...) En Arabia Saudí, ser sorprendido con la Biblia puede llevar a la muerte, la cárcel o la deportación. En 1993, un musulmán fue condenado como apóstata y ejecutado por poseer una biblia. Todos los años son detenidos o expulsados del país muchos cristianos por practicar su fe."Los musulmanes no hemos sido tan generosos como los cristianos y judíos en el respeto a los libros sagrados y símbolos religiosos de los otros. Arabia Saudí prohíbe la importación y la exhibición de cruces, estrellas de David o cualesquiera otros símbolos religiosos no aprobados por la autoridad wahabita", la secta musulmana que impera en el país. A los extranjeros residentes en Arabia Saudí no se permite celebrar sus fiestas religiosas. (...)"
Aprovecho para dar la bienvenida a los numerosos lectores que llegan, enviados por Montse Doval desde Internet Política, y por Manel Gozalbo Al Kaafr desde Hispalibertas. Este último incluye una referencia a lo aquí dicho desde un post a propósito de la presunta o real "Christianophobia" que circula por Europa. Mejor leerlo que pasar por alto. Bienvenidos también quienes llegan enviados por Maty, desde su "análisis de la actualidad" en Nauscopio. Y quienes llegan con Bloglines y otros sitios más.


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